Adolescentes conflictivos: cómo tratar con ellos

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Uno de los campos de la psicología clínica es la especialización en el abordaje de casos de adolescentes conflictivos, dado que esta es una etapa confusa y ambigua en la vida de las personas que puede alargarse hasta 10 años en algunos casos y resultar traumática si no se lidian con los problemas de los chicos y chicas de una forma adecuada.

¿Qué es y dónde comienza?

La adolescencia comienza entre los 9 y 12 años dependiendo de la persona y el sexo, y, es a partir de ese momento cuando los jóvenes comienzan una etapa de tensión y malestar psicológico, inseguridades, miedos y confusión que necesita ser tratada adecuadamente. Los adolescentes no son conflictivos por el hecho de serlo, y es necesario que los padres sepan detectar algunas señales que pueden indicar problemas en el desarrollo del joven. Para comprender lo que pasa por la mente de un adolescente es necesario tener en cuenta que se encuentra en una etapa de conflictos y serias crisis de identidad, potenciadas por los cambios hormonales. La adolescencia es una etapa de inconformismo y rebelión contra todo, en la que la persona trata de construir a pasos agigantados su personalidad futura y su autonomía de conductas y criterios. Los padres generalmente observan con ansiedad estos cambios y en muchas ocasiones se oponen sistemáticamente a todo lo que el adolescente desea u opina, generalmente por el miedo que producen esos cambios y la pérdida de esa obediencia que los hijos tenían de niños. Las disputas familiares son comunes en esta etapa y no hay que exagerar sus consecuencias. En este momento la labor de los padres debe ser de ayuda. Es importante que se discierna entre la rebeldía y el inconformismo adolescente, pues estas conductas ciertamente agresivas en ocasiones deben ser tomadas como un aprendizaje que el menor está realizando para llegar a la edad adulta. Si se tratan de reprimir todas estas conductas, podemos ocasionar rechazos mayores por parte del adolescente o incluso inculcarle el conformismo, una actitud que no siempre es buena frente a la vida, ya que posiblemente después no pueda hacer valer sus derechos frente a otros.

¿Somos familia o amigos?

En cuanto a la actitud de los padres de querer convertirse en amigos del adolescente, se debe comprender que lo que necesita la persona en esta etapa de su vida es comunicarse e interactuar con personas que se encuentran en su misma situación. Los jóvenes necesitan intimidad con personas de su edad, y en la familia nunca llegarán a encontrar esta sensación. Por ello, los padres deben ser comprensivos con estas actitudes y respetar ese espacio que los adolescentes necesitan para experimentar y aprender. La función de los padres es ser responsables y facilitar el crecimiento de sus hijos, y no necesariamente convertirse en sus amigos.