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Crecer Feliz
Escrito por Irene Bayarri
Jueves, 07 de Enero de 2010 17:06
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Como enseñarles el valor del Dinero (para niños de 5 años)

[Publicado en la revista CRECER FELIZ]

1- Hoy en día los niños están sometidos a mucha presión por parte de los anunciantes ¿De qué modo les afecta esto? ¿Son más caprichosos ahora que antes? ¿Cómo se puede combatir esta obsesión por "tener", por "Comprar"?

a) Los anunciantes intentan llamar la atención de los niños con productos estupendos, únicos, divertidos y que les harán ser la envidia de sus amigos. Los adultos, cuando nos intentan vender un producto, habitualmente tenemos la capacidad de ser críticos con dicho producto: ver si realmente lo necesitamos, el precio encaja con nuestro presupuesto, si tenemos artículos semejantes... para, en función de estas variables, tomar la decisión de comprar. Los niños, sin embargo, no poseen dichas habilidades, capacidad de juicio ni toma de decisiones, por lo que al contemplar el producto como algo atractivo lo desean por encima de todo.

b) No necesariamente es que sean más caprichosos, sino que en la actualidad existes muchos más productos, muchas más vías para publicitarlos (televisión, Internet...), unos avances tecnológicos mucho más rápidos que hacen que muy pronto los productos queden obsoletos, gran competitividad de marcas que hacen que la diversidad de los productos sea mayor y una mayor inversión en estudios de mercado que hacen que los comerciantes ofrezcan los productos que más reclamo provocan entre los chavales.

c) Los padres tienen que educar a los niños y hacer que aprendan las habilidades antes mencionadas. Se le tiene que explicar con un lenguaje adecuado a su edad los motivos por los que no pueden tener todo lo que quieren, reconocerles cuando jueguen con algún juguete antiguo sin necesidad de comprarse el nuevo y sobre todo que los niños se valoren a sí mismos por las cualidades que tienen y no por los objetos que poseen, sobre todo cuando se comparan con sus compañeros de colegio.

2- ¿A qué edad más o menos un niño puede saber el valor del dinero? ¿Con cinco años es suficientemente consciente de lo que cuesta ganarlo?

a) Los niños crecen viendo cómo cotidianamente los productos se compran con dinero. Saben que papá y mamá se van a trabajar todos los días, por lo que puede explicárseles que el motivo de que se vayan es que van a conseguir dinero, para poder comer y comprar las cosas. Por lo tanto, se les puede explicar también que es mucho el tiempo que los padres están fuera de casa y que les supone mucho esfuerzo y cansancio conseguirlo.

b) Quizá no comprenden a priori de qué es lo que tienen que hacer los padres y por lo tanto no son conscientes de ese esfuerzo, pero sí que se le pueden poner pequeños ejemplo de su vida cotidiana y de ellos mismos para que tengan algún premio (no tiene por qué se económico), y tengan que esforzarse en hacer bien las cosas que no siempre les resultan agradables.

3- ¿A partir de qué edad es bueno que el niño tenga una "paga"? ¿Más o menos de qué cantidad estamos hablando? ¿se debe dar semanalmente?

a) Sería normal que un niño tuviese paga cerca de la adolescencia cuando empieza a salir con los amigos, ya que previamente, los niños no tienen la necesidad de gastos "extras" al estar siempre con los padres.

b) La cantidad dependerá de la edad y de lo que cuesten las cosas que desean o necesitan. Es importante que los padres hablen con los padres de los amigos de los niños para que ellos den aproximadamente lo mismo que reciben los demás, si la situación económica de la familia lo permite. A esto hay que poner la excepción de que la paga puede ser el mejor premio que los niños pueden tener y, por lo tanto, para que adquieran el valor del dinero, tiene que aprender que para tener la paga "se lo tienen que ganar", y que supone un esfuerzo el ganarla. Por lo tanto, y siempre contando con la edad del niño, hay que encomendarle ciertas tareas en la casa o comportamientos adecuados (hacer los deberes, por ejemplo), que queremos que el niño realice para conseguir la paga. Por lo tanto, la misma, puede ser variable, en función del comportamiento del niño.

c) Es bueno que sea semanal, ya que de esta forma el niño aprenderá la habilidad de saber distribuir su dinero. Es importante que se le recalque el que tiene que durarle toda la semana y que también es necesario que ahorre por si alguna semana tiene un gasto extra.

4-¿Se le puede/debe recompensar económicamente a esta edad (5 años) cuando hace algo bien?, ¿y con regalos?, ¿de qué tipo?

a) Se le puede y se le debe recompensar a los niños cuando hagan algo bien y el dinero es una recompensa válida como premio. La cantidad de dinero debe ser proporcional al comportamiento adecuado que el niño realiza y que se le quiere premiar. Por ejemplo, no sería adecuado darle 10 euros por haber puesto la mesa y sí que se le pueden dar 20 o 50 céntimos para que se compre chucherías, cromos o que lo ahorre para un premio mayor posteriormente. De esta forma aprenderá nuevamente a distribuirse el dinero. Todo este razonamiento serán los padres los que tendrán que explicárselo al niño aunque sea él quien tome la última decisión. Una determinada recompensa puede no satisfacer a todos los niños por igual y puede incluso no satisfacer al mismo niño todas las veces. El dinero, puede tener mucha más potencia como reforzador, ya que en cada ocasión el niño puede conseguir una cosa diferente que realmente le apetezca. No obstante, no debemos olvidar el valor como recompensa de un abrazo, una caricia o una palabra tierna con nuestros hijos para así evitar que entre padres e hijos se establezca una relación casi mercantil.

b) Lo que ocurre mientras o después de que una persona hace algo influye en cómo esa persona se porte en lo sucesivo. Haga lo que haga una persona, si lo que ocurre como resultado es satisfactorio para ella, es probable que se porte así con más frecuencia. Por lo tanto, un premio o un regalo inducirá al niño a seguir haciendo lo que ha aprendido.

Un regalo es algo que, a priori, es atractivo, sorprendente y suele gustar a los niños, por lo tanto puede ser un premio para sus comportamiento, aunque tenemos que considerar que no todos los niños son iguales, por lo tanto el regalo, para que realmente tenga su efecto, tendrá que ser elegido por él para que la recompensa le merezca la pena y sea acorde a sus gustos.

c) Cualquier cosa que una persona encuentre remunerador, estimulará su manera de comportarse. Para los niños, las cosas remuneradoras pueden ser recompensas materiales, como juguetes, tebeos, libros, cromos... o coleccionables que se puedan cambiar por algo que ellos luego elijan y que tengan un valor: dinero, puntos, estrellas...

Las actividades son otras recompensas que premian la conducta de los niños: ver la televisión, jugar con la videoconsola, leer un cuento, elegir la cena... Normalmente estas actividades son más potentes si implican la participación con los padres o con sus amigos.

Además, son muy eficaces las recompensas que incluyan una atención especial por parte de los padres ante un comportamiento positivo del niño, tales como el interés, el afecto, elogios aprobaciones, ayudas... Todo esto debe mostrarse en acciones tales como una sonrisa, un abrazo, un beso y frases que le reconozcan que ha realizado un comportamiento que ha hecho que los padres se sientan orgullosos de él.

Un dato importante a tener en cuenta es que la recompensa, para que sea eficaz, debe ser inmediata a la acción que se quiere premiar y que queremos que el niño vuelva a realizar en un futuro.

5- En verano, al estar más tiempo en casa, en la calle... Ve más anuncios, está más tiempo con sus padres, va a hacer la compra con ellos... ¿Es un momento vital para enseñarle a no ser caprichoso?, ¿Cómo?

a) Para que un niño aprenda una conducta hay que ser constante y paciente. Por lo tanto, esta educación no debe practicarse sólo en esta época del año, sino en cualquier momento que el niño reclame una explicación o una modificación de su comportamiento. Por lo tanto, al ser cierto que los niños están más tiempo en contacto con situaciones que pueden provocar el deseo de salirse con la suya, hay que tener más paciencia, constancia y dedicación para que no logren continuamente satisfacer sus amplias necesidades.

b) Una forma de enseñarle los comportamientos a realizar es premiarle cuando realice un comportamiento adecuado alternativo (por ejemplo, cuando pida las cosas adecuadamente o no sea tan reiterativo) y que sepa que su deseo se va a satisfacer cuando lo realice de este modo. Además los adultos somos los modelos que los niños ven en casa cotidianamente, por lo tanto, tenemos que mostrarle al niño cómo realizar las actividades para que ellos "imiten" lo que nosotros hemos realizado.

6- ¿Qué se puede hacer si se pone caprichoso y le da una rabieta? ¿si se tira al suelo, si grita y patalea, si llega incluso a vomitar (caso muy extremo)...?

a) Cuando un niño tiene una rabieta y ante esto los padres le prestan atención, el niño es recompensado por la atención que recibe del padreo o madre y probablemente porque consigue lo que desea. Como decíamos antes la atención por parte de los padres es un potente premio para los niños, lo que pasa es que en este caso estamos premiando un comportamiento inadecuado y los niños aprenden que se tienen que comportar de este modo para conseguir la atención de los padres y lo que quieren. Los padres, a su vez acuden a atender al niño y de este modo también ellos resultan premiados, porque así el niño deja de llorar, situación que para ellos es aversiva, y aprenden que prestándole atención el niño para la rabieta.

b) Estas situaciones son muy incómodas para los padres, al desarrollarse casi siempre en lugares públicos o con familiares y/o amigos. Precisamente se produce en estas situaciones porque es cuando el niño no esta recibiendo toda la atención que habitualmente recibe de sus padres. Por lo tanto, en vez de premiar al niño el comportamiento de la rabieta con atención, lo correcto sería ignorar este comportamiento. Ese momento crítico no sería el más adecuado para explicarle al niño, pero sí que previamente hay que explicarle que si se comporta así no va a recibir lo que desea. Habría, por lo tanto que ignorar este comportamiento y los padres seguir actuando y realizando las actividades que venían haciendo. Es muy probable que aumente en ese momento la intensidad del lloro o la pataleta, pero si el niño comprueba que de esta forma no obtiene lo que quiere acabará desvaneciéndose o desapareciendo este comportamiento.

La clave en este caso es ser muy tenaz y constante y no llegar a ceder ante su modo de comportamiento. Por otra parte, si le decimos al niño gritando que deje de gritar, el niño aprenderá que de esta forma es cómo se consiguen las cosas, por lo que los adultos tenemos que controlar estas respuestas para no ser modelos negativos del comportamiento del niño.

7- Cuando un niño es muy caprichoso ¿está pidiendo atención? ¿pedir juguetes puede significar tener carencias afectivas?

a) No tiene por qué estar pidiendo exclusivamente atención, sino simplemente un objeto o acción determinada. Sin embargo como se ha dicho anteriormente, la mera atención de los adultos es una recompensa muy fuerte que influye de manera muy potente en la conducta de los niños. El problema está cuando los padres "compran" la atención y el afecto que los niños necesitan con los últimos modelos de consolas o los juguetes de moda, pensando que de este modo los niños se mantienen entretenidos o les considerarán los mejores padres, sin que ellos estén presentes. En este caso si siempre que desean algo los niños consiguen lo que quieren, ven premiadas sus constantes peticiones.

b) No necesariamente significa tener carencias afectivas. Los niños con los juguetes se distraen y se divierten y pedir juguetes significa que desean divertirse. En lo que hay que educarles es que pueden divertirse de igual forma sin tener continuamente "el último modelo" de todo lo que existe en el mercado y potenciar otras cualidades como la creatividad o la imaginación.

8-¿Hay niños que piden muy poco? ¿es frecuente hoy en día? ¿Lo normal es que sean caprichosos o es que nos hemos acostumbrado?

a) Si hay niños que piden muy poco y son los que han aprendido previamente que pidiendo no consiguen lo que quieren, sino realizando algún comportamiento que requiere un esfuerzo.

b) Depende de la educación que los niños han recibido. Hay familias que tienden a acceder de forma más frecuente ante los caprichos de los niños ante la insistencia de ellos o ante la imposibilidad de pasar tiempo con ellos, pero también existen padres que se documentan y saben las teorías del aprendizaje e intentan no caer ante las constantes demandas.

c) Depende de cómo se eduque al niño. Por muy caprichoso que sea un niño, si la familia no responde permanentemente a sus deseos, dejará de serlo.

9- ¿Qué actividades le enseñan a ser menos pedigüeño (acciones solidarias, ahorro, hacer la compra de verdad, jugar a hacer la compra... A veces, acciones simples pueden tener una enseñanza muy positiva a nivel profundo)?

a) Todas las actividades mencionadas enseñan a los niños a conocer el valor que tienen las cosas, conocer las prioridades de las cosas materiales, les enseñan a ponerse en el punto de vista del otro, a conocer que para conseguir algo hay que realizar actividades que no son siempre agradables, conocer lo que cuestan los productos y que no siempre se puede tener todo lo que ven en la tele... y es la mejor forma que mediante ejemplos sencillos e incluso jugando se les eduque en valores. Como se explicaba antes, los modelos y los ejemplos cercanos es lo que hace que los niños interioricen los comportamientos y los contemplen como cotidianos. Para que el niño comprenda, es indispensable que la familia dialogue, que hable en un tono bajo y suave

10- ¿Hay que enseñarle a pedir las cosas, a argumentar? ¿de qué manera?

a) Por supuesto que hay que enseñarles a los niños unas normas de educación y cómo realizar peticiones. De esta forma se aprenden las habilidades de comunicación con las que de adultos se manejarán en su vida cotidiana. No deben exigir a los padres que realicen lo que ellos quieren y se les debe educar para que les tengan un respeto.

Hay que enseñar a los niños la capacidad de ponerse en el punto de vista del otro, por lo que si se le dice a un niño que nos diga el motivo por el que desea una cosa, será más fácil para nosotros entender sus motivaciones; por otra parte, el niño se siente escuchado, entendido y que se le tiene en cuenta, mejorando así su autoestima y además el niño se parará a pensar el por qué de ese deseo cayendo en la cuenta de si sus razones son importantes.

Además hay que decirles que papá y mamá se siente muy bien cuando el niño se comporta de esa manera, para que también él entienda por qué hay que comportarse así.

b) Es muy importante que se les enseñe con el propio comportamiento del adulto que es lo que los niños observan en su vida cotidiana. Hay que enseñarles con paciencia y explicándoles frases muy sencillas como: "Cuando quieras una cosa le tienes que decir a mama: Mamá, por favor, me puedes comprar..."

11- "Mi amigo lo tiene y yo no" ¿Son celosos los niños de 5 años?, ¿Cómo combatirlo?

a) Hasta este momento, el niño ha sido normalmente el centro de atención de sus padres y los profesores y es aquí cuando aparecen la socialización y la integración con sus compañeros. Por lo tanto, esto puede provocar que se comparen con otros niños de su edad y surjan los celos por lo que otros tienen y ellos no.

b) Explicándole que no pueden tener todo lo que tienen los demás, mostrándole que él también tiene cosas que el otro no tiene, haciendo que valoren lo que él tiene...