Los pensamientos negativos nos hacen daño
Los pensamientos forman la actitud que un tiene respecto a todo lo que le sucede. Si son negativos nos enfrentamos a la vida con tristeza. Si son positivos, en cambio, nos sentimos más felices: parece sencillo, ¿verdad?. Los pensamientos negativos son un conjunto de malos hábitos, y esto no es tan difícil, es más difícil el tomar la decisión de acabar con ellos.
1. Detectarlos: Me encuentro mal. ¿Qué es lo que estoy pensando que me hace sentir así?. 2. Ver si lo que uno piensa es del todo cierto: ¿Dónde puedo encontrar las pruebas de que es verdad?. Debo buscarlas todas, no solo las negativas. ¿Lo puedo demostrar?, ¿Por qué es esto verdad?. 3. ¿qué consecuencias tiene pensar así?: ¿Estos pensamientos me hacen sentir bien?, ¿Me valen de algo?, ¿Qué soluciono yo pensando así?. 4. ¿qué otras interpretaciones puedo hacer?: ¿Qué puedo pensar que me haga sentir bien?, ¿Qué cosas positivas me han pasado anteriormente o tengo yo que tengan relación con este pensamiento y que me hagan sentir bien o me gusten?, ¿Es tan malo como parece?. 5. Elegir otras interpretaciones que me hagan sentir bien. 6. Observar las mejoras en el estado de ánimo.
Para detectarlos hay que saber que los hábitos de pensar erróneos son:
1. Debería: Si uno piensa que no puede cometer errores, que no debería equivocarse nunca para ser aceptado por los demás, está ante un ejemplo de perfeccionismo y... la perfección no existe.
2. Ser crítico con uno mismo y minusvalorar sus cualidades: Cuando uno se juzga, no se permite tener un fallo y no se fija en las cosas buenas, siendo las malas cada vez más grandes.
3. Tener una visión catastrófica de lo que va a suceder en un futuro: ni los mejores adivinos aciertan lo que va a suceder en un futuro, por lo que vivir angustiados por lo que todavía no ha sucedido, nos paraliza y hace que nos enfrentemos a ello con miedo a fracasar.
4. La esperanza: Cuando un pone una esperanza excesiva en un hecho determinado y finalmente eso no sale cómo uno lo pensaba se puede pensar que ha sido todo un fracaso, por lo que si la gente o las situaciones no son exactamente como uno lo espera puede generar enfados o frustraciones y es uno mismo finalmente el que se siente mal.
5. Echar la culpa a los demás. Cuando se hace, se pasa por la vida siendo una víctima de las circunstancias, el destino y de las otras personas, sin tomar el timón y controlar lo que sucede.
6. Vivir en el pasado y en el futuro: Si vivimos en el pasado o en el futuro no se vive una realidad y la vida pasa sin que nos demos cuenta de lo que nos ofrece a cada momento.
7. Generalizaciones: Ante un hecho negativo que nos sucedió no tenemos la seguridad de que vuelva a salir mal, por lo que no podemos generalizarlo ni angustiarnos por ello.
8. Pensamiento dicotómico: Pensar en términos: Todo- nada, blanco-negro: nos hace ser radicales y no pensar que existen matices de grises.
Ahora, ¡manos a la obra, hay que combatirlos!.

