05
Febrero
2009

Autoestima

Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

A lo largo de nuestra vida todos hemos oído alguna vez en boca de alguien o incluso de nosotros mismos la palabra autoestima, sin embargo, ¿alguna vez se ha parado a reflexionar sobre su significado y las implicaciones que tiene en nuestras vidas?

¿Qué es la autoestima?
La autoestima se constituye a través de un conjunto de creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, supone una valoración sobre como somos, como nos aceptamos, como nos queremos...

¿Cómo se forma? El concepto que tenemos de nosotros mismos no es algo innato ni heredado sino que se va aprendiendo a lo largo de todo nuestro ciclo vital mediante la valoración que vamos realizando de nuestro propio comportamiento, y mediante la interiorización de la imagen que los demás nos devuelven. Es un proceso gradual donde se van acumulando experiencias y sensaciones que concluyen con una imagen global que nos acompaña en el día a día de nuestra vida. La adolescencia es una etapa especialmente crítica, ya que uno tiene que hacerse valer a través de sus propios recursos y habilidades, lo cual pone a prueba nuestras competencias.

¿Qué consecuencias tiene? La baja autoestima está relacionada con una forma distorsionada del pensamiento. Algunas de ellas serían:

• Sobregeneralización: A partir de un hecho aislado se crea una regla general para una situación concreta. Por ejemplo, "suspendí este examen", "siempre suspenderé los exámenes".
• Autoacusación: Ocurre que uno se encuentra constantemente culpable de todo lo que sucede.
• Designación global: Tiene lugar cuando se utilizan términos despectivos para describirse a uno mismo, en lugar de describir el comportamiento equivocado. Por ejemplo, "soy estúpido" en lugar de "me equivoqué al girar la calle".
• Pensamiento polarizado: Es el pensamiento de todo o nada. Se observa a través de términos radicales como "todo", "siempre", "nunca"... donde no hay lugar para el término medio.
• Personalización: Suponemos que todo tiene que ver con nosotros y nos comparamos negativamente con todos los demás. Por ejemplo, "Luis no habla mucho esta mañana, algo le habré dicho o habré hecho para eso".
• Lectura del pensamiento: Consiste en hacer interpretaciones basándose en evidencias poco fundamentadas. Por ejemplo, "Luis no quiere comer conmigo porque está hablando con Gema".

Características de una ALTA y BAJA Autoestima

Las personas con alta autoestima superan sus problemas o dificultades personales con relativa facilidad, fortalecen su personalidad, son más independientes, tienen facilidad para iniciar y mantener relaciones interpersonales gratificantes, se sienten en calma y bien consigo mismos y controlan la dirección de sus vidas.

Las personas con autoestima baja tienen dificultad para hacer frente a sus problemas, cuentan con más problemas que los demás. Se sienten inseguros, culpables, con tendencia a mantener un estado de ánimo bajo. No alcanzan las metas que se proponen y/o descienden en su rendimiento. Pueden sufrir el rechazo social.

¿Qué se puede hacer?
La autoestima se puede cambiar y podemos mejorar con ello muchos aspectos de nuestra vida que obstaculizan nuestra felicidad. Para ello nos pueden servir algunos consejos tales como, tratar de ver lo positivo de las cosas negativas que nos ocurren, no generalizar sino aprender de nuestros errores, reconocer y valorar nuestros logros, confiar en nosotros mismos y en nuestro potencial, no compararnos con los demás... sino aceptarnos a nosotros mismos tal y como somos.

Autor: Irene Bayarri