Las consecuencias emocionales de una separación familiar
Cada uno de los miembros de la familia es muy importante, necesario, único e irremplazable, ya que todos tenemos una función
dentro del hogar que nos complementa como seres humanos y ayuda a forjar nuestro carácter, es por ello que si enfrentamos una ausencia o separación de algún miembro experimentamos una sensación de vacío, como si algo nos faltara.
Las rupturas familiares traen consecuencias emocionales para todos los miembros, pues en el caso de los padres, saber que la relación de pareja no anda bien puede ser un golpe muy duro a la autoestima, sobre todo porque la imagen romántica del compañero a través de los años se ve abruptamente suspendida por diversos factores que pueden ir desde el poco entendimiento entre los cónyuges, el abandono o la muerte de uno de ellos.
¿Hombres y mujeres reaccionan igual?
Para las mujeres, las separaciones afectivas son muy dolorosas, pues son más sensibles y receptivas a las emociones, sobre todo cuando en un matrimonio han abandonado sus carreras para dedicarse a la crianza de los hijos y la atención del hogar. En ese momento no sólo se enfrenta el alejamiento del ser querido con quien imaginaban que compartirían cada uno de sus días sino también la necesidad de retomar sus carreras y sentirse de nuevo autosuficientes, pues muchas tienen que reinsertarse en el mundo laboral después de una larga pausa en la que ciertas cosas han cambiado, lo cual no es nada fácil.
En el caso de los hombres, las separaciones también traen secuelas emocionales, ya que un divorcio o la muerte de la pareja son episodios complejos de superar, pues como seres humanos y sociales nos gusta establecer rutinas que nos ofrezcan una zona de confort en la que siempre tenemos el control de cualquier situación y si esto se ve interrumpido es natural que se manifieste un rechazo, incluso que se desarrolle un malestar emocional que con la atención adecuada se puede solucionar.
En lo que respecta a los hijos, éstos enfrentan no sólo la ruptura de lo que consideran un sitio seguro e ideal para su crecimiento, sino que tienen que aprender a vivir en un hogar compartido donde papá o mamá puede rehacer su vida y tener una nueva pareja.
Las separaciones son complejas de sobrellevar emocionalmente, pero si éstas ocurren en los mejores términos se puede compensar la ausencia con saber que si bien no se puede estar juntos por diversas situaciones siempre prevalecerán los recuerdos positivos de esa unión.

