El despido por maternidad: el acoso a las trabajadoras embarazadas
En la actualidad el mobbing maternal es un hecho. Ya en 2009 el estudio sobre el tema elaborado por la Fundación Madrina recogía que el 25% de las mujeres entre 18 y 25 años eran despedidas en el momento en sus jefes conocían su estado, y elevaba al 37% las afectadas si se incluía a aquellas mujeres cuyo embarazo suponía un handicap para acceder al mercado laboral.
El acoso contra las mujeres embarazadas es realizado de forma intencional: se busca que las consecuencias del mismo sirvan de ejemplo a otras mujeres.

El acosador o acosadora (ya que el hecho de ser mujer no implica que no se pueda desempeñar este rol) busca, además de evitar el coste de la baja de la productividad de la empleada embarazada, mostrar a las demás mujeres, mediante el ejercicio de su poder en el ámbito laboral, lo que les ocurrirá si llegasen a estar en la misma situación.
Si bien este es un fenómeno que está muy generalizado y ocurre comúnmente en España, son pocas las mujeres que se llegan a denunciar. Quizá unod e los motivos sea el desconocimiento de los derechos laborales; conviene aclarar que el cualquier caso el despido por maternidad es ilegal.
¿Eres víctima de “mobbing maternal”?
Si desde que estás embarazada has apreciado cambios en la forma de tratarte por parte de tus superiores en tu lugar de trabajo, soportas a menudo comentarios despectivos, experimentas que estás siendo avergonzada en público, ignorada o recriminada de forma continua sin motivo, es muy probable que estés iendo víctima de una forma específica de abuso en el trabajo: mobbing maternal.
Es fácil que entonces escuches frases como “te daremos otra responsabilidad, acorde a tu estado actual”, sin que tu te hayas quejado de las que venías asumiendo, o “a consecuencia de tu horario reducido, es necesario que desempeñes en otro puesto de menos responsabilidad”, entre otras. Si todo esto te suena, y quieres denunciarlo, busca a un abogado y a un psicólogo jurídico para que te asesoren sobre los documentos que debes recopilar, la estrategia seguir, cómo reducir el desgaste físico y emocional que supone esa situación para ti, etc.
Por lo general, las mujeres víctimas del acoso laboral por maternidad generalmente terminan renunciando a su empleo porque es muy difícil soportar el calvario en el que se encuentran. Esto es precisamente lo que busca la persona, institución o empresa que ejerce el acoso.
Estar sometida a este tipo de acoso durante un largo período genera secuelas psicológicas que pueden llegar a ser graves, tal es el caso de la depresión, ataques de pánico, problemas en el sistema nervioso, estrés postraumático, dolores musculares, insomnio, entre otras.
¿Qué hacer en caso de ser víctima de un acoso laboral por maternidad?
Aunque es difícil de probar, ya existen numerosos antecedentes en los que los tribunales de justicia han dado la razón a mujeres embarazadas en España, quienes han tenido que ser indemnizadas y restituidas en sus puestos de trabajo. Sin embargo, muchas afectadas necesitan emprender un tratamiento psicológico para superar las secuelas del acoso laboral.
Por lo que es fundamental que guardes cualquier evidencia como videos, fotografías, grabaciones o documentos que puedan probar este acoso del que eres víctima.
Y por sobre todo, no debes olvidar que la legislación protege a las mujeres embarazadas de ser perseguidas o acosadas, entonces no dudes en consultar a tu abogado de confianza si corresponde iniciar una demanda contra la empresa y/o persona concreta. El abogado, en este caso deberá solicitar un peritaje psicológico que certifique las secuelas que ha dejado este tipo de acción sobre ti.

