Sentirse desaprovechado/a: la plenitud de tu vida personal

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 A veces aparece una sensación incómoda, como si nuestra vida fuese un reloj que nunca se detiene, una maquinaria perfectamente engrasada en la que se suceden y se insertan las cadenas de tareas que nosotros mismos hemos creado. Es difícil tomarse un descanso para observar  si te sientes feliz, si conseguiste un trabajo que signifique cosas importantes para ti o si aprovechas el potencial de tus capacidades.  No es algo que deba preocuparte sino más bien algo de lo que puedes ocuparte: hay muchas opciones que te ayudan a lograr  un mayor bienestar, seguro que puedes descubrir la tuya.

Cómo saber si estás aprovechando tu potencial:

La rutina diaria no ofrece muchas facilidades para identificar si estás exprimiendo al máximo tu potencial o simplemente te está exprimiendo la rutina a ti.  Por ejemplo, puedes aceptar una oferta de trabajo porque es lo que hay en ese momento, pero te das cuenta de que las tareas que debes desarrollar implican una mínima parte de tu capacidad, y empieza a pesarte. O vas pasando por la vida sin encontrar el tiempo o la forma de hacer aquello que te motiva, porque tu tiempo y tu energía se la comen las rutinas de la casa, el trabajo, la familia...  Te das cuenta de que han pasado diez años desde el día de tu boda y  cinco más desde que acabaste la Universidad, y tú no sientes que la vida sea plena.  Lo que te indica que algo anda mal es que no eres capaz de contemplarlo como algo que puedas cambiar.

Existen formas de trabajar y técnicas que te ayudarán a  tomar mayor conciencia de tu identidad personal, esa que queda resguardada de todo lo que te ha ido absorviendo y desde la que puedes volver a organizar las cosas como mejor consideres. Podrás acceder mejor a algunas partes de ti, conocerte a fondo  y  desarrollar tus talentos.  Hay trucos cotidianos, como centrar tu atención en lo que estás haciendo en este momento:  el sabor de la comida que estás disfrutando, una sesión de yoga o los buenos días de tus compañeros de trabajo.  Focalizar tu  atención en esas pequeñas sensaciones ayuda a tomar conciencia del día a día, pero no basta. Tendrás que buscar situaciones que te motivarán a cumplir tus deseos y sueños, a transformar tu realidad en una más acorde a tu identidad. Esto supondrá enfrentarse a desafíos.

Una vez que me ponga a ello ¿qué pasará?

Para el psicólogo Albert Adler, conocido por sus teorías sobre la motivación  humana de principios del siglo XX, ya era obvia la importancia de lograr un equilibrio entre la vida personal y la laboral, como condición para lograr una autoimagen (una forma de mirarte a ti mismo/a)  dotada de mayor seguridad y confianza en uno/a mismo/a.  Son muchos los avances de la psicología y otras áreas de desarrollo personal desde entonces, pero a grandes rasgos siguen coincidiendo y demostrando que ambas capacidades te ayudarán a enfrentarte a los retos que debas o quieras afrontar de una forma más eficaz, con mayor resistencia al desánimo por no conseguirlo a la primera y con una mayor control de tus sentimientos y emociones. Lo que se traducirá en que tendrás mayores expectativas de éxito en tus planes. Tú decides si te rindes, o si cambias de estrategia, objetivo, orden de prioridades, etc. Un profesional puede ayudarte a descubrir cómo.